|
|
POBLAMIENTO Y CRECIMIENTO URBANO
La población latinoamericana y caribeña habita preferentemente en urbes, lo que la distingue de la población de otras regiones de insuficiente desarrollo. Esta tendencia se ha venido acentuando desde la década de los '60 en adelante. Se proyecta que a fines de' segundo milenio, e175% de la población vivirá en las ciudades. El porcentaje de población urbana varía en los distintos países de la región. Como ejemplos extremos, tenemos a Venezuela con un porcentaje superior a190%, y Haití que bordea el 30%. Este proceso de urbanización que vive la población latinoamericana se aceleró al implementarse políticas pro industrializadoras en la zona, sobre todo en la década de los sesenta del siglo XX, cuando se concebía que el crecimiento económico de Latinoamérica y el Caribe dependía del procesamiento interno de las materias primas, de la disminución de las importaciones desde el exterior y, en general, de la obtención de una balanza comercial favorable. El proceso continúa hoy favorecido por la creciente terciarización de la economía, es decir , por la expansión del comercio interno y la multiplicación de los servicios, y además, por el descenso de la tasa de mortalidad en las ciudades. Los procesos de industrialización contribuyeron a la constante migración campo ciudad, fenómeno que aún no se detiene y que provoca un impacto negativo sobre la estructura de varias ciudades de primera jerarquía, en especial en las capitales nacionales, lo que produce un grave deterioro en la calidad de vida de los habitantes de las grandes ciudades A simple vista, podemos pensar que los habitantes urbanos tienen la posibilidad de acceder a una serie de servicios que en el medio rural son muy precarios o están ausentes; no obstante, la expansión creciente de la población urbana ha significado una presión muy fuerte sobre la infraestructura de servicios de las antiguas ciudades latinoamericanas, cuyo trazado original-que se remonta a la época colonial, no fue concebido para satisfacer las necesidades de poblaciones muy numerosas. Por ello, permanentemente deben realizarse costosas inversiones en obras que buscan por una parte regular el funcionamiento de la ciudad, la que rápidamente se satura, tales como ensanchamiento de calles y avenidas o construcción de vías alternativas, y, por otra, favorecer el acceso de los habitantes a servicios básicos (salud, educación, vivienda). |