Pedro de Valdivia había venido a Chile en calidad de Teniente Gobernador de Francisco Pizarro. Cuando en el mes de mayo se recibieron en Chile las primeras noticias del alzamiento de los almagristas, que culminaría con el asesinato de Francisco Pizarro el 26 de junio de 1541, se reunió el Cabildo decidiendo otorgar a don Pedro el título de gobernador interino en espera de una resolución definitiva del emperador. Valdivia rehusó hasta que se le puso en la disyuntiva de aceptar o permitir que le diesen el mando a otro.

El levantamiento de Gonzalo Pizarro contra el soberano oponiéndose a las reformas de las encomiendas, permitió el regreso de Valdivia al Perú para enrolarse en la hueste del licenciado Pedro de la Gasca quien, con el título de Presidente, había sido enviado a pacificar la región.

Participó, con audacia y don de estratega, en la batalla de Jaquijahuana donde fueron estrepitosamente derrotados Pizarro y su famoso lugarteniente Francisco de Carvajal. En premio, La Gasca, utilizando poderes con que le había investido Carlos V, lo nombró gobernador en propiedad otorgándole los territorios que se localizaban "desde Copiapó que está en 27" de la línea equinoccial a la parte sur hasta cuarenta e uno de la dicha parte, procediendo norte sur derecho por meridiano, e de ancho entrando de la mar a la tierra hueste leste cien leguas". Dicha concesión, dispensada el 23 de abril de 1548, fue confirmada por Real Cédula de Carlos V signada en Madrid el año 1552.

El 29 de septiembre de 1554 el emperador emitió otras dos Reales Cédulas; en una extendía la gobernación de Pedro de Valdivia hasta el Estrecho de Magallanes, y en la otra creaba una nueva gobernación, al sur de éste, que favorecía a Jerónimo de Alderete.

Al conocerse en España el fallecimiento de Pedro de Valdivia, una Real Cédula del 29 de mayo de 1555 designó Gobernador de Chile, hasta el Estrecho de Magallanes, a Jerónimo de Alderete, ordenándole tomar "posesión en nuestro nombre de las tierras y provincias que caen en la demarcación de Castilla, de la otra parte del dicho Estrecho", es decir, hasta el Polo Sur.

Las Reales Cédulas limitaron las gobernaciones, de este a oeste, en 100 leguas; cono el continente reduce su ancho hacia el sur, la distancia se prolongaba hasta el Océano Atlántico. Chile, entonces, era un "reyno" con jurisdicción, a partir aproximadamente de la latitud 44 ºS, sobre las costas de los dos grandes océanos.