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ÍNDICE
Inicio
Breve Síntesis  Histórica
  El ciclo dorado del capitalismo
  La internacionalización de las crisis (1 973- 1998)
  Hacia una nueva época globalizada

Antecedentes
Características
  Cambios Sociales
  Comunicaciones
  Económicas
  Cultural
Características de la economía Global
  Barreras arancelarias
  Comercio internacional
  Globalización de la producción
  Economía financiera
  Interconexión económica
  Formación de acuerdos comerciales

Minisitos Mediática

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Globalización
Globalización

Globalización

Globalización de la producción

 

Mundialización de la producción. Las grandes empresas del mundo son multinacionales. Estas empresas tienen sus sedes en sus países de origen; sin embargo, una parte de la propiedad -en acciones- y de los centros productivos están diseminados por todo el mundo. De hecho, uno de los fenómenos que más ha caracterizado a la globalización ha sido la deslocalización industrial, es decir, el traslado de las fábricas e industrias a países donde resulte más barato producir.

Este fenómeno que refleja una doble realidad: internacionalización de los mercados de bienes y factores de producción, y existencia de compañías industriales que planifican su desarrollo y despliegan su estrategia de producción, comercialización y gestión a escala mundial. Esta tendencia a la mundialización a través de la internacionalización del capital, y la superación de las fronteras políticas, como respuesta a las necesidades de la reproducción capitalista, no es nueva y sigue un curso imparable. No obstante, a partir de los años 80 el proceso se ha acelerado. La desregulación nacional e internacional de los mercados financieros y el desarrollo tecnológico que hace posible la gestión del capital a escala mundial, ha redundado en una circulación incontrolada de capital y en un incremento de la inversión especulativa en busca de "beneficios elevados, fáciles y a corto plazo". Todo ello ha dado como resultado una situación en la que "lo financiero devora lo real", en otras palabras, una hipertrofia de la superestructura financiera, cada vez más separada de la marcha de la economía real.

Por otro lado, la producción de riqueza a escala mundial no sólo ha alterado el poder de los estados, sino que tiende a desestabilizar los sistemas productivos nacionales. En un balance de las presiones que unos mercados potentes e integrados podían ejercer sobre las políticas económicas nacionales, sobre los tipos y sistemas de cambio, sobre los precios de los activos financieros, e incluso, la acentuación de desequilibrios, y sentenciaba que se había producido "un desplazamiento de poder desde los Gobiernos a los mercados", cuyo principal efecto había sido la pérdida de soberanía en materia de política económica. Los gobiernos, a su juicio, habían reducido los controles a las transacciones de capital, respondiendo a las tesis liberales tendentes a aumentar la eficiencia de los mercados financieros, pero, también, como reconocimiento de su incapacidad para evitar que las innovaciones financieras eludieran los controles e intervenciones estatales.