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Revolución Rusa
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La Revolución de 1905 y los orígenes de la Revolución de 1917

 

La Rusia zarista no se resistió a lanzarse en una política expansionista, como una gran potencia (aunque con pies de barro) en sus conquistas imperialistas. La zona elegida fue el lejano oriente en donde se encontró con e expansionismo japonés. La guerra japonesa-rusa, aunque causó muchos muertos y heridos a Japón, constituye una rápida y humillante derrota para la Rusia zarista.
El malestar de la guerra se conjugó con el creciente descontento de los obreros en las zonas industriales. E fracaso de la emancipación de los siervos para mejorar la situación de los campesinos y la organización de una oposición política. Incluso los liberales de clase media se aventuraron a realizar manifestaciones públicas. Todo este conjunto de causas provocó el estallido revolucionario de 1905.
Si las masas campesinas pedían pan, después pasaron a exigir mejoras laborales y, finalmente, a pedir la transformación de la autocracia en una monarquía constitucional. En San Petersburgo se organizó una marcha pacífica al Palacio de Invierno, en que se hizo una serie de peticiones, tales como la reducción en la jornada de trabajo, mejoras salariales, el establecimiento de la elección de un Parlamento a través de un sufragio universal. Secreto e igualitario, etc.
Las peticiones no fueron atendidas, el ejército reprimió la protesta causando una gran matanza, durante el llamado domingo sangriento de San Petersburgo. Este hecho recrudeció las huelgas, e incluso la agitación se extendió al ejército. En el puerto de Odesa en el Mar Negro, la flota de marineros y soldados se rebeló contra los oficiales del acorazado Potemkin. En San Petersburgo se constituyó un consejo de obreros (soviet en ruso) el que actuó como una especie de parlamento de trabajadores. Los partidos socialistas reconocieron la importancia de estas asambleas.
Finalmente, en octubre de 1905 el zar realizó concesiones políticas modestas, que no equivalían ni mucho menos a una Constitución liberal-burguesa; se eligió un Parlamento o Duma por votación indirecta, con poderes limitados sobre los aspectos económicos y sin poder alguno sobre el gobierno y las leyes fundamentales. Ya en 1907, cuando la insurrección revolucionaria había cedido, la mayor parte de la constitución fue derogada. Lenin creía que la Revolución de 1905 era una "revolución burguesa realizada con medios proletarios", ya que consideraba que fueron las huelgas masivas de la capital y las que se declararon luego en solidaridad en la mayor parte de las ciudades industriales, las que forzaron al imperio a realizar concesiones.

Como en otros países participantes en la Primera Guerra Mundial, se usó el nacionalismo, "los patriotismos", para lograr la adhesión de la población hacia la Guerra, en un sentimiento colectivo de unidad.
La guerra reveló la debilidad en que se encontraba el zarismo, tanto en el ámbito externo (la situación desmedrada del ejército ruso frente al alemán, mucho más numeroso, pero menos preparado técnicamente) como en el interno. Luego de tres años de conflicto había disminuido el fervor patriótico de los primeros días. A la decepción sufrida por las continuas derrotas, que alejaban la esperanza de un pronto fin, se sumaban los enormes esfuerzos de la movilización y los problemas de abastecimientos de la población civil.
Rusia estaba madura para la revolución social, cansada de la guerra y al borde de la derrota. Fue el primero de los regímenes de Europa central y oriental que se hundió bajo el peso de la Primera Guerra Mundial.
El régimen del Zar sucumbió cuando a una manifestación de mujeres trabajadoras (el 8 de marzo el 23 de febrero de 1917 - el "día de la mujer" que celebraban habitualmente el movimiento socialista) se sumó el cierre industrial en la fábrica metalúrgica de Putilov, cuyos trabajadores desencadenaron la huelga general e iniciaron la marcha hacia el centro de la capital, con el objetivo primordial de pedir pan. La fragilidad del régimen quedó de manifiesto cuando el ejército enviado para reprimir las protestas se unió a los trabajadores.
Después de cuatro días de protestas el zar abdicó. Se formó un Soviet de obreros y soldados que presionó a la Duma para nombrar un nuevo gobierno presidido por el príncipe Lvov y que tuvo como vicepresidente al moderado Kerensky. Ante esto, el Zar Nicolás II abdicó en su hermano Miguel y como éste también hizo lo mismo. Se formó el gobierno provisional de la Duma.

Existía una situación de doble poder, el gobierno provisional y el soviet de San Petersburgo. El gobierno provisional, que representaba los intereses de la reducida burguesía liberal, propietaria y empresarial, respaldada por la oficialidad del ejército, decidió continuar con la guerra. El soviet, que recibía el apoyo de la mayoría de la población, de soldados, campesinos, obreros y miembros de otras nacionalidades (Rusia era un Estado multinacional), pedía acabar con la guerra rápidamente.

Lo que sobrevino en Rusia fue un gobierno provisional impotente, por un lado, y, por el otro, una multitud de soviets (consejos populares), dotados de autogobierno, los diferentes grupos políticos de izquierda (mencheviques. socialistas revolucionarios, bolcheviques) intentaron ganarse el apoyo de las asambleas (Soviet). Para que se adhirieran a su política de negociación con el Gobierno Provisional de Kerenski. En la jefatura del soviet de San Petersburgo estaba León Trotsky entonces sin partido, ya que había roto con los mencheviques.

En abril llegó a San Petersburgo Lenin, luego de pasar casi diez años en el exilio en Suiza. Rápidamente Lenin se puso al mando de los bolcheviques y planteó sus polémicas "Tesis de Abril", que fueron atacadas incluso dentro de su propio partido. Una de esas tesis planteaba "todo el poder para los Soviet", es decir, que los bolcheviques y los revolucionarios rusos debían luchar por transformar a los consejos obreros en verdaderos centros de poder. Esto era discutido por los mismos bolcheviques (como Stalin, Kámenev y Zinoviev), que no veían viable todavía romper con el gobierno provisional de Kerenski.
Lenin se adueñó de la situación. Incluso en contra de la opinión de su partido, tomó contacto con Trotski y lo invitó a formar parte de los bolcheviques. Haciendo caso de las principales demandas populares, planteó en junio la consigna "Pan, Paz y Tierra", que debía encabezar el proceso revolucionario.
La exigencia básica de la población más pobre de las ciudades era el pan, la de los obreros mayores salarios y reducción de la jornada laboral. El 80% de la población que era campesina quería, como siempre, la tierra. Además, todos compartían el deseo de que concluyera la guerra.
El lema "Pan, Paz, Tierra" suscitó cada vez más apoyo para quienes lo propugnaban, especialmente para los bolcheviques de Lenin, cuyo número pasó de unos pocos miles de militantes en marzo de 1917 a casi 250.000 para junio de 1917
El lema "Pan, Paz y Tierra" no era sólo un lema reivindicatorio. Era fundamentalmente político, ya que manifestaba efectivamente las demandas más sentidas del pueblo ruso, que el gobierno de Kerenski, por su alianza con el imperialismo, se había demostrado incapaz de solucionar.
 

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