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A través de sus diversos avatares históricos, la Compañia de Jesús, cuyos miembros son llamados jesuitas, supo perseverar en los ideales de servicio a la fe católica que inspiraron su creación. La Compañia de Jesús es una orden religiosa masculina fundada por el sacerdote espa?ol san Ignacio de Loyola en 1540 como "un escuadrón de caballería ligera" a disposición del papa. La actividad intelectual, pedagógica, misionera y asistencial de los jesuitas se caracterizó siempre por buscar la línea en la que prestar mayor servicio a la iglesia -su lema es "A la mayor gloria de Dios" (A.M.D.G.)-, como consecuencia de lo cual recibirían los más radicales rechazos y los más exaltados elogios. Fundación de la orden Durante la convalecencia de una herida recibida
en 1521 en la defensa de Pamplona, san Ignacio de Loyola experimentó
una profunda conversión espiritual, inspirada por la lectura de
las vidas de los santos, que le decidió a emularlos y entregarse
al servicio de Cristo.
Innovaciones y organización
La orden está organizada en provincias, extendidas
por todo el mundo, gobernadas por un prepósito provincial, y agrupadas
en asistencias. El poder supremo dentro de la orden radica en la congregación
general, a la que asisten todos los provinciales acompa?ados de dos delegados
elegidos por cada congregación provincial. La congregación
general elige a un prepósito general vitalicio (aunque podría
ser depuesto por otra congregación general), que gobierna conforme
a las constituciones y reglas aprobadas por el papa o por las congregaciones
generales.
Expansión de los jesuitas
Sus principales actividades fueron la participación
en el concilio de Trento y en las disputas teológicas, la predicación,
la ense?anza -basada en la llamada Ratio studiorum, y que abarcaba desde
impartir el catecismo a ni?os y "rudos" hasta la creación de seminarios
como el Colegio Romano (1551), posterior Universidad Gregoriana- y la asistencia
a humildes, encarcelados y soldados. Desde sus comienzos, la orden se entregó
también a las misiones entre los infieles y dio ejemplos tan manifiestos
como el de san Francisco Javier, misionero en la India y Japón y
muerto ante las puertas de la China, y el de san Pedro Claver, que se proclamó
esclavo de los esclavos negros desembarcados en Cartagena de Indias.
Supresión y restauración de la Compañia
de Jesús
En 1814 el papa Pío VII restableció la Compañia de Jesús, ante la demanda general de que prosiguiera su labor de ense?anza y evangelización misionera, y posteriormente los jesuitas llegaron a ser la orden religiosa masculina más numerosa. Su variada actividad alcanza especial relevancia en la ense?anza, con centros que abarcan desde la ense?anza media a numerosas instituciones de instrucción superior, entre ellas la Universidad Gregoriana de Roma. Su acción se extiende también al campo de las comunicaciones, a los movimientos ecuménicos y al ámbito social y laboral. |