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Atenas

 

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Atenas
Evolución
Dracón
Solón
Pisistrato y la Tiranía
Clistenes y la democracia
Siglo de Pericles

Generalidades. Durante los primeros siglos de la historia griega, ni Esparta ni Atenas desempeñaron un papel preponderante. Ninguna de ellas intervino en el movimiento de colonización, y ninguna de ellas podía competir en riqueza cultura con las ciudades de Jonia.

Sin embargo, ya en el siglo VI a. C., Esparta era la ciudad más fuerte del Peloponeso, y Atenas iniciaba un rápido desenvolvimiento marítimo y comercial Estas dos ciudades presentaban caracteres muy distintos: Esparta se caracterizaba por su organización aristocrática y militarista, al tiempo que vivía sobre la base  de la agricultura y sin mayor contacto comercial con sus vecinos; Atenas en cambio, basaba su gobierno en principios democráticos y vivía volteada  hacia el mar, habiendo desarrollado ampliamente su comercio y su industria

Atenas y el Ática. El Ática es una península de la Grecia continental que penetra en el Egeo, paralela a la Argólida, de la que la separa el golfo de Sarónica ..

Es una región montañosa pero los montes encierran entre sus faldas .tres pequeñas llanuras propicias para la agricultura: las de Maratón, Eleusis y Atenas. El Atica está situada fuera de la gran ruta que pasa por el istmo de Corinto y que une la Grecia central con el Peloponeso. Por eso quedó en cierta manera al margen de las invasiones, aunque éstas contribuyeron a mezclar mucho su población, por la cantidad de fugitivos que buscaron refugio en el Ática. Pese a este origen abigarrado, los atenienses se consideraron, siempre, como pertenecientes al grupo jonio de la raza griega, y su lenguaje apenas difería del que se hablaba en las ciudades del otro lado del Egeo. En la época primitiva, la población del Ática estaba repartida en diversas aldeas. Una de éstas era Atenas, situada a legua y media del mar, a los pies de un macizo rocoso de 100 metros de altura, que años más tarde fue coronado de templos y rodeado de murallas (Acrópolis).

Favorecida por su situación ventajosa, Atenas, poco a poco, impuso su autoridad a las otras aldeas, que pasaron, así, a integrar un solo estado, convirtiéndose todos sus habitantes en ciudadanos atenienses.

La tradición llenaba con numerosas leyendas este período oscuro de la historia del Ática. Se atribuía a Cécrope la fundación de la ciudad. Luego, siempre según la leyenda, Atenea y Poseidón disputaron sobre quién había de darle su nombre a la ciudad. Para merecer tal honor ambos dioses quisieron superarse en beneficiar a los pobladores.

Poseidón creó el caballo y Atenea el olivo. La asamblea divina del Olimpo se pronunció a favor de Atenea, cuyo nombre llevó, con orgullo, la ciudad de Atenas.

En cuanto a la unificación política del Ática, se atribuía su realización a Teseo, rey legendario de Atenas y vencedor del minotauro. Teseo, decían, recorrió todas las aldeas y persuadió a sus habitantes que reconocieran a su ciudad como capital de la región

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